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El historiador Fernando Cajías considera que es un paso importante registrar y catalogar las danzas autóctonas del departamento de La Paz porque están en riesgo de desaparecer.

“Estas danzas autóctonas son las que necesitan más apoyo para conservarlas, porque cada vez, en los pueblos, la gente prefiere bailar morenada”, dice Cajías, quien sugiere que se debe emprender políticas de preservación a partir de la difusión masiva de cada una de las danzas.

Por su parte, Silvano Paillo, director de Culturas, del gobierno autónomo del departamento de La Paz, explica que su cartera trabaja primero en el registro de las danzas para luego crear proyectos preservación.

“Es una prioridad recuperar la parte originaria de danzas autóctonas y crear conciencia para que los propios comunarios valoren sus bailes”, dice Paillo, quien resalta que los festivales interculturales de música y danza autóctona son el primer paso de preservación. Adelanta también que esta actividad se realizará cada año y se convocará a las 20 provincias de La Paz.

Danzas autóctonas de BoliviaEl antropólogo Milton Eyzaguirre cuenta que incluso hay danzas que sólo pueden ser bailadas por una persona, eso sucede en el caso del Jach’a Tata Danzanti (Gran Señor Danzante) que se baila en Achacachi.

“Las danzas autóctonas están en proceso de desaparecer porque se ha priorizado conservar la morenada y la diablada”, manifiesta el antropólogo, quien explica que este fenómeno es parte de la homogenización de la cultura.

Eyzaguirre destaca que en el Museo de Etnografía y Folklore (MUSEF) se trabaja en el registro documental y visual de las danzas autóctonas.

El proyecto consiste en visitar las comunidades cuando hacen la danza y de esa forma rescatar todas las características rituales y ceremoniales que se preparan antes y después del baile.

“Es una mezcla de ritos y actos ceremoniales que en su mayoría están vinculados al calendario agrícola”, explica el experto.

Según el calendario aymara, hay dos épocas, el Jallupacha (tiempo de lluvia) y el Antipacha (temporada seca).

Entonces, la ejecución de las danzas autóctonas se rige de acuerdo con esas dos épocas. “Es un contexto simbólico y de mucha importancia para las comunidades”, reitera Eyzaguirre.

Otra característica de estas danzas es que hay algunas en las que sólo bailan los hombres, por ejemplo el Jach’a Tata Thuquri que es interpretada sólo por varones y en un número de cinco danzantes.

Esta danza sólo se interpreta en las festividades de Corpus Christi y la fiesta de San Pedro, cada 29 de junio, en las provincias Aroma y Omasuyos.

Igualmente el Jukumari es bailado sólo por varones, quienes en un grupo de 20 personas hacen saltos lentos y realizan movimientos para imitar a ese animal. Es danzada en la fiesta patronal del municipio de Catacora, provincia José Manuel Pando.// Página Siete


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