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“¡Ayudame, nos estamos hundiendo!”. Ésta fue la demanda de auxilio de Joaquina Quispe C. (19) a su amiga Wilma Mauricio a través del celular. La lancha a motor con 26 personas a bordo naufragó en el Titicaca y la joven es una de las 11 ahogadas.

“Yo iba detrás de ella en otro bote. Era una buena amiga, estudiamos Enfermería y habíamos terminado nuestras prácticas en el centro de salud de Suriqui, sólo vinimos a recoger algunas cosas”, contó Mauricio en medio de lágrimas. Aún hay otras seis personas desaparecidas tras la tragedia.

La lancha, que se dirigía de la Isla de Suriqui a Huatajata, La Paz, naufragó a mitad del trayecto entre las 18.40 y las 18.45 del martes, en un sitio en que el Titicaca tiene una profundidas de 50 m.  La embarcación tenía capacidad para 20 personas, pero llevaba a 26, y algunos pasajeros transportaban alimentos y frazadas.

Nueve de los náufragos fueron rescatados con vida de las frías aguas del lago y ayer se recuperaron 11 cadáveres, tres de niños. Cerca de las 18.30 del martes, tras celebrarse la fiesta de la promoción Porfirio Limachi del colegio 16 de Julio en la Isla de Suriqui, que pertenece a la jurisdicción del municipio de Puerto Pérez, profesores del colegio y visitantes abordaron la lancha.

Era la última que partía de la isla hacia la ribera del lago y  por ello los 25 viajeros se apretujaron con la carga, pese al riesgo del sobrepeso y el fuerte oleaje. “El 70% eran profesores. También había comerciantes. La barcaza que tomaron era la última que iba a salir, por eso hubo exceso”, dijo el comandante 4° Distrito Naval, capitán Pablo Cardona.

Los fallecidos son Teófila Canqui de Pari, Isabel Apaza, Epifania Quispe Tarqui, Pedro Vega (director de la Unidad Educativa Cumaná), Paulina Quispe Limachi, Celestino Cruz Choquehuanca (director distrital de Puerto Pérez y primo del canciller David Choquehuanca, según Erbol), Joaquina Quispe Condori, Marcela Suxo de Corani, Michel Pari Canqui (4) Jimmy Quispe Limachi (1), Jamil Quispe Limachi (niño de edad no determinada). El suceso, informó el presidente del Concejo Municipal de Puerto Pérez, Marcelino Durán, ocurrió a unos nueve kilómetros de la isla.

El profesor Rigoberto Pari, quien sobrevivió, aunque perdió a su esposa y a sus dos hijos en el naufragio (uno está desaparecido), relató que a mitad del trayecto el motor se apagó y las olas empezaron a ingresar por la popa. Como no había baldes, los pasajeros recurrieron a sus zapatos para sacar el agua. El lanchero —Alberto Quispe, de quien se dice que estaba ebrio y ha sido aprehendido— encendió nuevamente el motor, pero la nave se volcó y sus ocupantes cayeron al agua. Con una temperatura de 10°C, las 26 personas pedían auxilio a gritos. “Intenté dar la vuelta el bote, pero no tenía fuerzas”, dijo ayer el profesor Pari.

Las ocho personas que no pudieron abordar esta lancha y se quedaron en Suriqui tuvieron suerte. Otro lanchero accedió a trasladarlos a Huatajata y partió 20 minutos después. En esa embarcación viajaba Mauricio y fue esta nave la que rescató con vida a nueve de los náufragos. Los llevaron a Suriqui y retornaron. Encontraron a otras tres que ya habían fallecido.

Rescate. Cerca de las 05.00 de ayer, 35 comunarios en cinco botes fueron a ayudar en el rescate y cuando desvolcaron el bote se dieron cuenta que debajo había nueve cadáveres. Los viajeros se habían amarrado con sogas a la lancha con la esperanza de flotar y no ahogarse. El capitán informó que la causa de la muerte fue por ahogamiento y por hipotermia. Por la tarde, los cuerpos permanecieron en la capilla de Suriqui y luego fueron trasladados a Huatajata y Tiquina por familiares.

“Nosotros los salvamos, la Marina llegó como a las 10.00 de hoy (ayer)”, afirmó uno de los viajeros de la segunda nave. El capitán Cardona aseguró que acudieron al lugar a las 21.00 del martes y dijo que la tarde de hoy continuará el rescate porque la Naval en la mañana tiene un acto oficial.

4 fallas de seguridad ocasionan la tragedia

“No teníamos chalecos salvavidas y tampoco sabían nadar todos”, dijo el profesor Rigoberto Pari, uno de los nueve sobrevivientes del naufragio de la lancha a motor en el lago Titicaca. Esta es una de las cuatro fallas de seguridad identificadas en esta tragedia. Las capitanías de puerto a cargo de la Naval no hacen el control en las islas, la lancha había excedido su capacidad por la cantidad de pasajeros y carga que llevaba y, además, el piloto estaba ebrio.

Según la Ley de Capitanías de Puerto —Guaqui y Tiquina, en el caso del Titicaca— deben realizar los controles a transportistas fluviales, pero en las islas y otros muelles secundarios no hay control, como confirmó el presidente del Concejo edil de Puerto Pérez, Marcelino Durán, municipio al que corresponde la Isla de Suriqui.

Fondeado. En abril de 2011, la Gobernación planteó la posibilidad de construir tres puentes  que unirían Kehuaya y la Isla de Suriqui (3.000 metros); Suriqui y la Isla de Taquiri (2.800 metros) y Taquiri a Santiago de Oje; sin embargo los barqueros y lancheros del estrecho de Tiquina se opusieron y amenazaron con bloqueos.

La posibilidad de instalar un puesto de Suriqui “no es viable por las pocas unidades que existen y pocas embarcaciones”, dijo el capitán Pablo Cardona, de la Naval, quien ofreció “patrullaje y más controles”. Ediles de Suriqui anunciaron una ordenanza para obligar a los lancheros a cumplir la norma. “El subalcalde y el corregidor deben hacer el control, pero estaban viendo la graduación”, dijo un concejal.// La Razón

Tragedia en la fiesta de promoción

Ocurrió la noche del martes, a pocos kilómetros de la isla Paco, en el corazón del lago sagrado.

La graduación de los bachilleres de la unidad educativa 16 de Julio, de la isla Paco, en el lago Titicaca, fue celebrada el martes por todo lo alto en la comunidad de Suriki.

El programa comenzó a mediodía. Hubo invitados especiales, como los directores distritales de Educación de Cumaná, Puerto Pérez y Huatajata, directores de los colegios aledaños, docentes y todos los comunarios.

El principio del fin. Alrededor de las 18.35, 26 personas abordaron una lancha, cuya capacidad permite trasladar a 14. Regresaban a Huatajata, pero al recorrer unos cinco kilómetros, sopló un fuerte viento que encrespó las olas.

Para colmo, el motor fuera de borda comenzó a fallar.
Los pasajeros se alarmaron y la mayoría se fue a la parte posterior. La proa de la pequeña nave quedó elevado, entró una gran cantidad de agua. Filomena Conde, una de las sobrevivientes, relató que la desesperación de los viajeros hizo que se produzca el desastre. En instantes, la lancha dio un vuelco de campana y todos cayeron al agua, algunos quedaron bajo el cascarón.
Guido Quispe, profesor de educación física pudo flotar, pese al frío, se acercó a la nave y rescató a, por lo menos, cuatro personas de morir ahogadas.

OTROS RELATOS. El profesor Primo Pari perdió a su esposa y a sus hijas de nueve y siete años, quienes se aferraron a su madre al caer al agua. Sin fuerzas siquiera para el llanto, sólo atinó a decir que quedó sólo.

En medio de la desesperación, llegó otra lancha pequeña, también con pasajeros, quienes ayudaron en el rescate.

De regreso en Suriki, la comunidad fue alertada y salieron otras tres lanchas en operativo de salvamento. Esa noche, hallaron los cadáveres de Joaquina Quispe, enfermera, y Paulina Quispe, profesora.

Los dos cuerpos fueron velados en el templo católico.

interviene la armada. Cuatro expertos del Centro de Instrucción de Buceo en Altura llegaron al lugar alrededor de las 20.30. Pese al frío y las condiciones adversas, se lanzaron al agua sin resultado positivo. Un segundo grupo regresó ayer por la mañana.

El esforzado trabajo de los oficiales navales permitió rescatar otros nueve cuerpos sin vida, entre ellos los de tres menores.

Todavía quedan por rescatar los cadáveres de seis personas, pues según el capitán de navío Pablo Cardona, jefe del Estado Mayor del Distrito Naval de Tiquina, estos fueron arrastrados y quedaron sumergidos a unos ocho metros de profundidad, en un terreno accidentado.

Entretanto, Alberto Quispe, piloto de la lancha, fue arrestado por la fuerza anticrimen de El Alto y llevado a esa ciudad.

1,5 horas demora el viaje en lancha entre la Capitanía de Puerto de Tiquina hasta el sitio del desastre.

12,9 kilómetros separan la isla Paco, en la que se encuentra la comunidad de Suriki, y la población de Huatajata.

Los fallecidos, cuyos cuerpos fueron rescatados, son Lucía Teófila Canqui Cusi, Mishel Alison Pari Canqui, Isabel Apaza Villazón, Epifania Quispe Tarqui, Jimmy Quispe (un año), Yamil Limachi Quispe, Pedro Vega (director distrital de Educación de Cumaná), Paulina Quispe Limachi, Joaquina Quispe Condori, Marcela Suxo y Celestino Cruz Choquehuanca (director distrital de Educación de Puerto Pérez y a su vez primo hermano del canciller David Choquehuanca), en tanto que aún permanecen en condición de desaparecidos Hilda Sofía Quispe, Gregorio Quino, Elizabeth Mendoza, Fulgencio Limachi Choque, Teodoro Callari y Melisa Pari Canqui.
Nueve personas sobrevivieron al percance acuático y pasaron la noche en la isla Paco.

“Fue todo tan rápido, traté de subirlos a todos, pero no pude hacerlo. Terminé velando el cuerpo de mi hermana. Siento un dolor muy grande por la muerte de tantas personas”. Guido Quispe / PROFESOR DE EDUCACIÓN FÍSICA

“Me sacaron de los cabellos. Después, rompí un vidrio de la lancha y pudimos sacar a todas las personas. En el accidente, he perdido toda mi mercadería. Tenía frazadas y regalos”. Filomena Conde / COMERCIANTE// La Prensa

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