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La discriminación a las personas con capacidades diferentes persiste en Oruro, en diferentes niveles, tanto oficiales como de la ciudadanía, porque no se realizan proyectos que beneficien a este sector y no se los trata de forma igualitaria, sino en forma despectiva, especialmente cuando se quiere abordar vehículos de servicio público.

Sabino Mendoza, una persona que camina con muletas, dijo que los conductores de micros y minibuses, no quieren recogerlos de la calle, por la dificultad que presentan al abordar un vehículo, los apuran, sin tomar conciencia de sus limitaciones.

Dijo que a los conductores de vehículos, incluso a los taxistas, deben explicarles en qué consiste la Ley contra la Discriminación, “porque sólo así se puede evitar esta clase de actitudes que dañan a la moral, la integridad física y psicológica de las personas que formamos parte de los discapacitados”.

Por su parte, Juan Garfias, que hace cinco años fue atropellado por un micro, en la calle La Paz, entre Belzú y Aroma, dijo que estuvo arrinconado en el hospital general durante varios meses hasta recuperar la conciencia, pero cuando se repuso, lo primero que le pidieron es que pague por la atención que tuvo, de lo contrario, no lo dejaban salir.

Oruro Bolivia“Cuando les dije que lo único que me acuerdo es del accidente y no recuerdo nada más, ya no querían ni darme medicamentos, para mi recuperación”, relató.

Después de salir del hospital, tuvo que buscarse la vida en la calle, “pidiendo ayuda de los amigos que trabajaban conmigo en la Alcaldía, pero los mismos amigos se hacen a un lado y no quieren hablarme y ni siquiera me reconocen. He perdido mi trabajo y ni siquiera me pagan los beneficios sociales”, agregó.

Desde ese el momento, Garfias vive del trabajo de su esposa y se quejó que en la calle y en las oficinas, no existe atención como antes. “Eso es discriminación”, dijo.

Centros

En Oruro, existen también centros especializados para atender a las personas con capacidades diferentes, como en el centro de Gislain Dubé, donde los niños y jóvenes, son bien tratados, a pesar de las dificultades que existen para comprender cada situación.

Según estimaciones, en Oruro hay por lo menos 15 mil personas con capacidades especiales, a quienes los mismos familiares ocultan y no los dejan salir a la calle, para pasear en los parques y plazas. Sin embargo, poco a poco se está empezando a destruir esos prejuicios.

Datos

- Se sienten discriminados porque no existen proyectos nacionales que beneficien a su sector.

- En Oruro, hay aproximadamente 15 mil personas con capacidades diferentes.

- Conductores de micros y minibuses, no quieren recogerlos de la calle, por la dificultad que presentan al abordar un vehículo

- El centro de Gislain Dubé, presta atención especializada para niños y jóvenes.// El Diario

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