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Mar: Evo anuncia acudir a tribunales internacionales

Bolivia Informa

El presidente Evo Morales anunció ayer que Bolivia irá a tribunales internacionales para buscar una solución al reclamo de una salida soberana al Pacífico, aunque sin suspender el diálogo directo con las autoridades de Chile.

Este anuncio desencadenó la reacción del presidente chileno, Sebastián Piñera, que advirtió que esa intención supone “un serio obstáculo” para las relaciones entre ambos países, mientras varios legisladores de ese país pidieron suspender el diálogo y definir una nueva posición con Bolivia.

“Bolivia no puede pretender un diálogo directo, franco y sincero mientras simultáneamente manifiesta su intención de acudir a tribunales u organismos internacionales”, recalcó Piñera en el Palacio de la Moneda.

Piñera respondió así al anuncio realizado ayer por Morales en el acto militar del Día del Mar que se conmemora cada 23 de marzo.

Aunque Evo Morales no dijo ante qué tribunal ni cuándo presentará la demanda, anunció la creación de un consejo para estudiar los procedimientos y que se lo hará “sin abandonar jamás el diálogo directo, franco y sincero con Chile”.

El anuncio de ayer de Morales sorprendió a bolivianos y chilenos debido a que en una entrevista con el periódico El Mercurio de ese país publicada ayer, el mandatario descartó la intención de acudir a tribunales internacionales porque creía, más que en los tribunales, en la “sinceridad, en la confianza y en los resultados que beneficien a los pueblos”.

Fuerte molestia causaron en el Senado chileno las declaraciones de Morales. Los senadores Jorge Pizarro (DC) y Hernán Larraín (UDI), miembros de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, rechazaron la intención del mandatario.

“Las palabras que ha pronunciado hoy día el presidente Evo Morales vuelven a generar mucha desconfianza y rompen ese clima que se ha estado trabajando”, sentenció el expresidente de la UDI, al pedir al Ejecutivo Chileno adoptar una posición.

Pizarro, por su parte, comparó estas posibles acciones con gestos inamistosos que son capaces de mellar buenas relaciones con el país, tal como ocurrió en Perú tras la demanda en la Corte Internacional de La Haya.

Para el mandatario chileno, el anuncio de ayer “compromete el acuerdo alcanzado en diciembre pasado para reforzar las relaciones bilaterales mediante la creación de un grupo de trabajo” encabezado por los ministros de Exteriores de ambos países y “no se condice ni con la letra ni con el espíritu del tratado de 1904”.

Ese tratado puso fin al conflicto bélico de 1879, en el que Bolivia perdió su acceso al Pacífico.

Según Morales, ese tratado que obliga a Chile a concederle a Bolivia facilidades portuarias y aduaneras para la salida de sus productos no se estaría cumpliendo porque este país privatizó los puertos.

“La lucha por nuestra reivindicación marítima (...) ahora debe incluir otro elemento fundamental, el de acudir ante los tribunales y organismos internacionales demandando en derecho y justicia una salida libre y soberana al océano Pacífico”, dijo Morales.

Argumentó que “a pesar de 132 años de diálogo y esfuerzos, Bolivia no tiene una salida soberana al Pacífico”, y que “ahora es factible lograr que estos organismos internacionales hagan justicia y reparen los daños causados a los países, sin necesidad de recurrir a ninguna forma de violencia”.

Según Morales, “la comunidad internacional debe entender ahora que ha llegado el momento de que esta inmensa herida que tenemos los bolivianos por nuestro enclaustramiento sea cerrada en base a un proceso de connotaciones históricas, que con un fallo justo y certero devuelva la cualidad marítima a nuestro país”.

Contradicciones de Morales

El anuncio del presidente Evo Morales de acudir a tribunales internacionales para pedir a Chile un acceso soberano al Pacífico efectuado ayer se contradice con las declaraciones que hizo en una entrevista al diario chileno El Mercurio y que fueron publicadas ayer. En ella, se le consulta directamente sobre la posibilidad de judicializar la demanda política, a lo que respondió:

“No creo mucho en eso. Creo en la confianza de las relaciones a partir de (el expresidente) Lagos”.

Se le insiste en que el canciller David Choquehuanca ya había planteado la posibilidad de llevar el caso a la Corte Internacional de Justicia. “Cualquiera sea el interés que tenga algún funcionario, yo quiero reiterar que esto depende de una decisión política y eso le cae a los presidentes”, garantizó.

“¿Entonces, descarta recurrir a La Haya?”, se le consultó directamente, ante lo cual afirmó: “Yo creo más en la sinceridad, en la confianza y en los resultados que benefician a los pueblos”.

PERÚ

“Aunque no me corresponde, (porque) mi plano es netamente consular, simplemente repito lo que el señor Canciller y el señor Presidente de la República del Perú han dicho que nuestro país, Perú, jamás será un obstáculo para Bolivia cuando negocie su salida al mar, eso está claro”, dijo ayer el cónsul general de Perú en Cochabamba, Alfredo Tejada.

“Por otro lado, la precisión y el resumen de mis declaraciones (es) porque el Perú en este momento tiene una documentación amplia en La Haya que se está estudiando para recuperar más de 35 mil kilómetros cuadrados de mar de los que Chile estuvo haciendo uso con autorización del Perú para motivo de pesca únicamente. No fueron límites ni serán límites”.

“Así que me uno a este homenaje del hermano pueblo boliviano, por el cual el Perú guarda un profundo cariño y respeto”, dijo.

“Giro adecuado”

El expresidente Carlos Mesa dijo que el anuncio del presidente Evo Morales no le parece una contradicción, sino “un adecuado giro de timón”, pues al margen de las relaciones comerciales y la referida a los puertos, en la cuestión del mar y del Silala no hubo ningún avance. “Estamos en un punto muerto hace cuatro años”.

“Bolivia y Chile siempre han tenido una agenda bilateral sobre todo en su relación comercial y la referida a puertos. Los dos puntos realmente importantes de la agenda, mar y Silala, deberían tener una consideración especial y, ante el estancamiento actual, era obvio que había que redefinir la posición boliviana sobre el particular”, sostuvo.

Dijo que el asunto del mar y el Silala no deberían haberse puesto en el mismo saco de una agenda general con el mismo rango de importancia que la exportación o importación de productos.

“Creo que el Presidente entendió por fin que la política de las sonrisas, las ovaciones en estadios y las promesas vagas no conducen a ninguna parte. Creo que ahora intenta retomar una política de Estado en la cuestión marítima”, destacó.

“Aborta diálogo”

El anuncio del presidente Evo Morales de demandar a Chile ante tribunales internacionales es para el excanciller Armando Loaiza un insólito giro político incompresible tras cinco años en los que se logró componer la agenda bilateral y en la que se estaba iniciando una negociación que, con el anuncio presidencial, se abortó.

Loaiza destacó que justo el mismo día que el periódico chileno El Mercurio publicaba una entrevista en la que descartaba judicializar la demanda boliviana, ayer, Morales anunció la creación de una dirección de reivindicación marítima que deberá preparar jurídicamente “las acciones por la causa marítima boliviana”. “Este proceso de confianza recíproca puede verse gravemente dañado”, sostuvo.

Para el excanciller, ese anuncio da un “carpetazo, un golpe muy fuerte al clima general en las relaciones bilaterales boliviano-chilenas”, y atribuyó a los asesores jurídicos de Morales este cambio.

Dijo que hace dos días, Morales se refirió con frases denigratorias a la ONU por haber apoyado la intervención a Libia, “y hoy resulta que la gran alternativa para los países en desarrollo son los tribunales internacionales. Ésa, para mí, es una contradicción”.

“Un fracaso”

El viraje que dio el presidente Evo Morales en la política marítima con Chile, que en criterio del politólogo Jorge Lazarte es de las últimas horas, pone fuera de juego al canciller David Choquehuanca y sirve al Gobierno para reubicarse en la agenda nacional, justo cuando atraviesa un momento muy complicado internamente.

“Por un lado, es una presión sobre Chile, pero sin demasiada esperanza. Sabe que Chile no acepta la soberanía, y ahora para el Gobierno aceptar otra alternativa puede ser extremadamente complicado”, manifestó Lazarte, quien considera que el anuncio presidencial de recurrir a los tribunales internacionales es reconocer que la estrategia de la agenda de los 13 puntos no ha funcionado, “o quizá ha fracasado”.

El politólogo también consideró que todo el discurso de Morales tendía a mostrar que Bolivia había sido agredida, en un tono que no había usado en años anteriores.

“También es significativo que haya agradecido lo que hicieron los anteriores Gobiernos, a los que siempre condena por todo y nada”, manifestó.

Consideró que debería crearse una institución nacional de política marítima que involucre al país.

Los Tiempos

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