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La mañana del viernes 29, José Daniel Antelo Ruiz, de 38 años, envió un mensaje de texto al teléfono celular de Kindy Nogales Suárez, quien se negaba a restablecer la relación sentimental con su exconcubino. “En tres minutos voy a hacer una noticia mundial. Te vas a arrepentir”. Poco más tarde, el sujeto irrumpió en la casa de ella y asesinó a tiros a tres sobrinos de Kindy, hirió gravemente a los abuelos de los niños y se suicidó.

Y, en efecto, el criminal conmovió a la sociedad cruceña y la de todo el país, porque en los registros recientes no existe un caso de asesinato, como la que tuvo lugar en un barrio pobre de la ciudad de Santa Cruz.

El asesino-suicida cometió un crimen pasional, a costa de dos niñas, una bebita de 10 meses y otra de tres años, y un varoncito de cuatro años. El hecho ocurrió en una modesta vivienda ubicada en la urbanización Calmer del barrio El Fuerte, en la ciudad de Santa Cruz. Antelo Ruiz abrió fuego en la cabeza de los pequeños. Uso dos armas de fuego, una pistola calibre 22 y otra de 38.

Para Alexander Justiniano y Gisela Nogales, sus hijos Alexis, Massiel y Alexia, eran los únicos tesoros de su vida. Ellos aún no encuentran consuelo, por el destino tan cruel que tuvieron sus hijos, a quienes dejaban en la casa con los abuelos, porque ellos tienen que trabajar.

Crímenes en Santa CruzDe acuerdo con las primeras investigaciones, el asesino era pareja de la tía de los niños asesinados hasta hace un año. Kindy Nogales se habría opuesto a volver con José Daniel, por motivos aún desconocidos. Sin embargo, la mañana del viernes, el criminal habría llamado a su expareja.

“Sé que por la mañana mi cuñada recibió una llamada de su expareja y le dijo que se iba a arrepentir. Solo lo conocía como Daniel. Venía de vez en cuando a la casa. Nunca me metí con él, por eso no entiendo por qué actuó de la forma más cruel con mis hijos”, lamentó Alexander Justiniano.

Sin embargo, como José Daniel no recibió respuesta a sus pedidos, envió mensajes de texto, una hora antes del crimen, según se pudo establecer hasta hora. "Si no vuelves conmigo, atenete a las consecuencias", "Como no quisiste volver, vas a llorar más", según un reporte del diario El Día.

El fiscal Freddy Durán mencionó que el sujeto había amenazado a la tía de los menores una hora antes y a eso del mediodía llevó a cabo su venganza a causa de su ruptura pasional. Ningún familiar del hombre apareció para reclamar su cuerpo en la morgue.

Gisela Nogales Suárez y Alexander Justiniano, padres de los niños, entre llantos y congoja expresaron su desconsuelo por un hecho el que sus hijos no tenían nada que ver. "Por qué hicieron todo esto", exclamaron ambos.

“En la mañana, este señor le había hablado a la hermana de mi esposa y le sentenció que se iba a arrepentir el resto de su vida por haberlo dejado, pero nunca pensamos que esa amenaza tendría alguna relación con mis hijos, que estaban al cuidado de mis suegros”, subrayó el progenitor.

Y las razones...

El diario El Deber de Santa Cruz entrevistó a un psiquiatra sobre el crimen que ha conmovido a la sociedad cruceña. René Calvimontes llegó a la conclusión de que el asesino era un individuo sin proyecto de vida.

Este tipo de criminales cometen estos homicidios con la única razón de dar un ejemplo histórico a la persona con la que estaban, no encuentran otra alternativa para solucionar sus problemas pasionales, viven en un eterno vacío mental, solamente tienen proyectos de vida materiales.

Estas situaciones están ocurriendo en nuestra sociedad, porque solo el 16% de los matrimonios en Santa Cruz son estables en lo sicológico, social y vivencial, el resto vive en un permanente desequilibrio. A esto se debe sumar el hecho de que solo el 8% de las personas se han casado por amor, lo que aumenta la posibilidad de que sucedan cada vez más este tipo de desenlaces fatales. // Oxígeno (BO)

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