Riesgos para la salud rondan por la internet en Bolivia. Basta ingresar a un sitio web, marcar un número de teléfono o mandar un correo, hacer un depósito bancario, concertar un encuentro personal o esperar un envío. Mafias de comerciantes y timadores usan la red como anzuelo para ofertar medicamentos ilegales.

— ¿A cuánto cuesta cada pastilla?

— Está a 45 bolivianos para La Paz.

— Tengo un mes de embarazo. ¿No me va a afectar en nada a la salud?

— No hay problema, tal vez un poco de temperatura durante cinco horitas, pero luego todo normal.

— ¿Cómo me pueden hacer el envío   o a dónde tengo que ir para recogerla?

— Nos podemos ubicar personalmente, ¿cuántas tabletas quieres?

— Quiero unas cuatro más o menos.

— Para empezar, las cuatro son para cuatro semanas de embarazo, si estás un poquito más te aconsejo compres más.

— ¿Dónde queda el lugar o me las pueden enviar a casa?

— ¿Vives en El Alto o en La Paz?

— En la zona Central de La Paz.

— Por cuatro no bajo. Nos podemos encontrar en el Multifuncional de la Ceja de la ciudad de El Alto.

— ¿Cuánto me va a costar?

— Cada una a 45 bolivianos, las cuatro salen 180 bolivianos.

— Más adelante, ¿voy a poder tener relaciones sexuales normalmente?

— Claro, no te vas a hacer estéril, nada que ver, no tengas pena.

— Entonces voy a consultar.

— Me llamas, si estás segura, esperamos, no hay problema.

La charla telefónica fue entre Informe La Razón y un vendedor de abortivos que utiliza el ciberespacio como plataforma. Este suplemento halló una decena de páginas electrónicas que promocionan las peligrosas pastillas Cytotec o Misoprostol, recomendadas para paliar las úlceras estomacales. Pero si una mujer encinta las consume, expone su vida y la del feto, por rúptura del útero, desangres que requieren cirugías, aborto incompleto, parto prematuro y deformaciones.

Otro peligro más que ronda por la red internet

Hace dos meses, un operativo mundial liderado por la Policía Internacional (Interpol) dio un duro golpe a las mafias que usan a la red de internet como aliada para la comercialización ilegal de medicamentos. Su nombre, PANGEA VI. Y la redada de 2012 había tenido a Bolivia como participante. Ambas noticias pasaron casi desapercibidas. Ello motivó que el equipo de Informe La Razón escarbe en el tema.

Los hallazgos muestran que esta actividad se encuentra presente en el país y se extiende. Esto se expresa en la oferta de fármacos restringidos, como abortivos, adelgazantes retirados del mercado en otras naciones y esteroides anabólicos, entre otros. Una práctica que no es sancionada por el Código Penal, a pesar de que pone en riesgo la salud e, inclusive, la vida de los que acceden a estos remedios que, generalmente, son adulterados o vencidos, de acuerdo con investigaciones. O sea, en este mundo impera el engaño. Un rubro cuyos protagonistas actúan amparados en el anonimato que otorga el ciberespacio.

La desinformación de las personas sobre estos peligros es una constante. Por ello, este reportaje incluye los nombres de los medicamentos que son ofrecidos a través de sitios web, para advertir sobre las consecuencias a las cuales puede llevar su consumo. Es decir, paralelamente, este trabajo intenta cumplir una labor de prevención. Asimismo, esta edición contiene un acápite sobre el contrabando de fármacos, otro aspecto que no es castigado por la normativa penal. Al respecto, la Aduana revela que estos productos son acopiados en tres departamentos: La Paz, Tarija y Santa Cruz. Una muestra más de que el negocio ilegal de los remedios farmacéuticos tiene a Bolivia en la mira.// La Razón (COM)

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