a

Act. 28/11/2017
(Bolivia informa).- La Asunta es una población y municipio que pertenece a la Quinta Sección Municipal de la provincia Sud Yungas, departamento de La Paz, Bolivia.

Cuenta con una población de 39.105 habitantes (2012).
___

2011: La población en La Asunta se multiplica (La Paz)

Alonso nació en Llallagua, la región minera que en el siglo XX brilló por la producción de estaño, lugar desde donde llegan cada vez más pobladores a la región yungueña para dedicarse al cultivo de la coca. “No extraño Llallagua. Aquí nunca falta la lluvia”, sostiene el joven de larga melena.
La Asunta - Bolivia informa

A unos metros, su tía Stefanía Cuiza añade que en su pueblo Chuquiwita (Llallagua) “ya ni la papa crece, por eso nos hemos venido aquí”. Ella viste aún una manta de lana de llama que junto al quechua son, quizá, lo único que conserva de su antigua vida.

En el municipio de La Asunta, a siete horas de viaje de La Paz, hay unas 150 comunidades y otras en crecimiento. “Sí, más o menos cada tres meses aparece una nueva comunidad. Hace 10 años teníamos unos 18 mil habitantes, ahora estamos por los 35 mil, según datos de los puestos de salud y del hospital. Hay mucha migración del interior”, dice el concejal Ceferino Aruquipa Luna.

“Todos los días se crean nuevas comunidades, sobre todo cerca de Caranavi y Palos Blancos”, grafica Mario Chacón Churiquía, que llegó al pueblo hace unos 18 años desde Uncía (Potosí).

Los nuevos migrantes arriban al lugar seducidos por las ganancias que produce el cultivo de la hoja. Lo recurrente es hallar oriundos de Uncía y Charazani y a otros de La Paz. “Donde hay un vacío ahí se asientan”, admite el concejal Aruquipa. 
 
Coroiquillo, una comunidad de La Asunta, nació hace unos tres años, mientras que las comunidades recientemente formadas son Inca Wara y Villa Nuevo Potosí.

Apuesta. Hace tres años que Juvenal Ossio (30) vive en Coroiquillo, ubicada a una hora y media de viaje de La Asunta. Sus hijos Johnatan (6), Giovanni (3) y Norma (8) le acompañan. “Estoy aquí por la coca, allá (en Llallagua) ya no hay ni ganado, y si bien he sufrido bien harto durante los primeros días, ahora estoy bien. La cuestión es acostumbrarse”.

Ossio tiene su chaco y una pequeña casa, donde sus niños duermen bajo un mosquitero para evitar la picadura de insectos, lo que es un problema para los recién llegados. Él observa un Nissan parqueado a un costado del camino en la puerta de una casa. “Cuando tenga dinero me voy a comprar al menos un chutito (un coche sin documentos ni placas), ahora primero debo asegurar a mi familia”, afirma.

Los comunarios de La Asunta que poseen un cato (1.600 m2), pueden llegar obtener unos seis taques por cosecha. Cada uno se vende en Bs 1.300, por lo que cada cuatro meses, podrían ganar Bs 7.800. En los patios de las casas y hasta en los campos de fútbol de las comunidades de Coroiquillo, Copalani y Calizaya la coca seca al sol para ser ofertada en La Paz.

“Muchos paisanos vienen, hacen su negocio y luego se van. Eso está mal”, se lamenta Casto Achata, que también llegó de Llallagua.

No obstante, no todo es bueno en La Asunta para los recién llegados del altiplano. “Mientras más asentamientos tengamos, más casos de leishmaniasis (lepra blanca) vamos a tener. Hay comunidades como San Martín II, donde todos, que son más o menos unos 1.500 miembros, tienen esta enfermedad”, revela el director del Centro de Salud de La Asunta, Miguel Quispe Gómez.

ERRADICAN DESDE ENERO
El Ministerio de Gobierno y la Fuerza de Tarea Conjunta iniciaron el 15 de enero la campaña de erradicación voluntaria de hoja de coca en La Asunta, región de los Yungas paceño.  El desafío, según el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres, es sobrepasar las 8.200 hectáreas de cultivos en la zona.
La Razón

0 comentarios:

Publicar un comentario

Estimado visitante:
Se aceptan todos los comentarios, siempre y cuando están dentro del marco del respeto y no sean SPAM. (Gracias por tu visita / comentario)

 
Top