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Bolivia Informa

Don Gregorio Ticona vive hace 20 años en Ovejuyo, zona Sur de la ciudad de La Paz, en un terreno donde al lado de su patio se ubican 350 nichos. Se trata del cementerio del lugar, al igual que este otros 28 se consolidaron a lo largo de la ciudad de manera ilegal.

Ante esta situación, el municipio pretende aprobar una norma para regularizar el funcionamiento de los camposantos y consolidar la construcción de dos cementerios en los macrodistritos San Antonio y Sur, informó Erick Rojas, director de Servicios Municipales de la alcaldía.

La autoridad aseguró que el documento también definirá cuáles de los cementerios ilegales pueden seguir funcionando. “Porque los demás deberían ser cerrados, podríamos quizá trasladar los cuerpos o restos. Es necesario construir dos o tres cementerios quizá en los macrodistritos San Antonio y Sur”, advirtió.

Los 29 camposantos fueron identificados por la comuna, pero a este medio llegaron denuncias sobre la existencia de otros cementerios en Achachicala y Alto Vino Tinto.

La Razón realizó un recorrido por los camposantos de Urujara, Ballivián, Wilacota y Ovejuyo, en este último don Gregorio reveló que durante años solicitó a la Alcaldía y a la Empresa Pública y Social de Agua Potable, que instalen el servició de alcantarillado en el cementerio, sin embargo, no obtuvo respuesta.

“En época de lluvias toda el agua del cementerio entra a mi patio. Los vecinos no me han dejado hacer el muro, porque piensan que voy a destrozar los nichos, con calaminas he desviado el agua”, relató.

Estos camposantos estaban en el área rural, pero con el crecimiento urbanístico quedaron en medio de las zonas, lo que conlleva una serie de problemas por tratarse de espacios que no tienen muro perimetral ni servicios básicos (agua y alcantarillado), ni un reglamento para su funcionamiento, reveló  Rojas.

“En estos lugares cualquiera puede enterrar y desenterrar, necesitamos urgente una norma para su funcionamiento” reconoció la autoridad.

El responsable admite que el vacío legal para normar el funcionamiento de los cementerios arrastra tres problemas: la inseguridad ciudadana, “las inhumaciones se hacen sin ningún control, podemos estar encubriendo actos delincuenciales”; de salud, “no sabemos qué tipo de problemas de salud pueden generar a los vecinos que viven debajo o sobre los cementerios”; y “el trafico de restos óseos que se ha convertido en un gran negocio”, afirmó la autoridad.

Marlene, una vecina de la zona del Cementerio de Wilacota de la zona Sur, reveló que en varias oportunidades se encontraron vehículos y personas en estado de ebriedad profanando las tumbas en la noche. “Vienen con autos, toman, gritan y al día siguiente encontramos huesos. Aquí (muestra la acera) hasta cabezas saben estar botadas”, refirió.

En el caso del cementerio de Alto Villa Victoria, doña Angélica aseguró que el cementerio estaba en la parte baja de su vivienda, hasta hace siete años, pero los cuerpos fueron exhumados y llevados al camposanto de Villa Ingenio. En su lugar se construyó la iglesia San Mateo. Este es el trabajo que la Alcaldía busca concretar, según Rojas. “Con el proyecto se prevé implementar una administración desde la Alcaldía, que defina los costos para las inhumaciones, la construcción de infraestructura y la dotación de servicios básicos”, expresó.

Para poder aprobar la norma, las autoridades esperan consensuar con los comunarios. “Son muy sensibles al tema de propiedad del cementerio, porque son sus muertos, no quieren que se los toque. La propuesta de trasladar los restos ya la presentamos y se negaron”, informó Rojas.


Cementerios  privados

Los cementerios Jardín, Paraíso, Alemán y Judío, entre algunos privados, pertenecen a instituciones u organizaciones, sin embargo, el municipio tampoco tiene desarrollado un reglamento que esclarezca y controle su funcionamiento.
La lista de los ilegalesLa lista de los ilegales
  Cementerio    Zona
1. Añawani    Alto Irpavi 
2. Callapa    Valle de las Flores
3. Chicani    Macro San Antonio
4. Chijipata    Alto Achumani
5. Chinchaya    Macro San Antonio   
6. Chiarque    Alto Calacoto
7. Ciudad del Niño    Villa Salomé
8. Jupapina    Mallasa       
9. Mallasa Antiguo    Av. Florida
10. Mallasa Nuevo    Av. Florida
11. Mallasilla    Mallasilla
12. Ovejuyo    Ovejuyo
13. Pedregal    El Pedregal
14. Los Pinos    Bajo Llojeta
15. Urujara    Chuquiaguillo
16. Wilacota    Wilacota
17. Llaullini Botijlaca    Zongo (rural)
18. Cañaviri    Zongo (rural)
19. Coscapa    Zongo (rural)
20. Sainani    Zongo (rural)
21. Villa Jarka    Zongo (rural) 
22. Huaji    Zongo (rural)  
23. Huallipata    Zongo (rural)  
24. Chucara    Zongo (rural)
25. Monte Verde    Zongo Choro
26. Botijlaca    Zongo (rural)
27. Pueblo de Zongo Zongo (rural)
28. Samaña Pampa    Chucura (rural)
29. Chucura Pueblo    Chucura (rural)

Costo de los entierros carece de normativa
La comuna no puede normar el costo de los entierros en los cementerios privados, porque funcionan como empresas, dijo Erick Rojas, director de Servicios Municipales.

El costo en estos espacios van desde Bs 400 en el caso del cementerio privado Urujara, que está administrado por los comunarios de Chuquiaguillo; a $us 4 mil para la inhumación de dos cuerpos,  en campos santos privados de la zona de Kantutani.

María Bustillos, directora del Cementerio General, asegura que esta es la principal razón por la que este espacio público está a punto de colapsar. “Los bajos costos hacen que todas las personas decidan enterrar a sus familiares aquí” dijo.

En el campo santo municipal se paga Bs 65 para inhumar un cuerpo que estará por tres años. Pasado este tiempo se puede realizar la renovación por el mismo período y por el mismo costo, hasta que los restos estén 14 años. Luego se incineran los restos en presencia de los familiares.


Por día sepultan 27 cuerpos en Cementerio
En el Cementerio General se incineran mensualmente entre 300 y 350 restos de seres humanos que fueron abandonados por sus familiares, informó María Bustillos, administradora del camposanto.

Esta infraestructura fue creada el 25 de enero de 1826 y en sus 92 mil metros cuadrados, alberga 108 mil cuerpos distribuidos, en cuarteles (nichos temporales), 46 mil; en los pabellones, 31 mil; en mausoleos institucionales, se tiene 6.596 restos; y en los mausoleos familiares, 4.583 restos.

Diariamente en el camposanto se solicitan entre 17 y 27 entierros. Según  Bustillos este es el número de cuerpos que llega de las ciudades de La Paz y El Alto. La alta demanda obligó a la construcción de otro cuartel que albergará  a 1.040 cuerpos y que sera entregado en julio.  Erick Rojas, director de Servicios generales de la Alcaldía, aseguró que el objetivo con la identificación de cuerpos abandonados es evitar mayor hacinamiento en el cementerio.

La Razón

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